domingo, 9 de diciembre de 2012

Y llega el puto invierno.

Bf, el invierno. La época del año que más odio. Solo es pasar frío, frío y más frío. Cuando tengas a alguien que te abrace, el invierno será lo mejor, y entonces el frío te encantará, y te encantará por el simple echo de que la persona a la que más quieres te estará rodeando todo el cuerpo con sus brazos, y te dará el calor corporal que nadie conseguirá darte jamás. 
Dicen que todo tiene un lado positivo, ¿no? El lado positivo del invierno es la Navidad, cuando cenas con la familia, y es justo ahí cuando te das cuenta de que tienes a la mejor familia de todas, que no la cambiarías por nada del mundo. Que tú familia es única, y que los momentos vividos con ellos no se olvidarán jamás. Llega noche vieja, te paras a pensar y piensas quién ha estado ahí durante el año y quién no, quién ha vivido tus momentos de alegría o de tristeza, y quién ni ha aparecido en ellos, y es ahí cuando te das cuenta de que cada año pasa más rápido, te das cuenta de que la gente cambia y que este año vivido no se parece en nada al anterior. Las cosas ya no son como eran antes, ni mucho menos. Bueno, ya nadie somos lo que eramos antes. Párate a pensar un puto segundo, y piensa como que ha cambiado todo, como las cosas han empeorado para algunos y como, en cambio, para otros han mejorado y dime, ¿volverías a lo de antes? Yo sí volvería. Volvería a estar con todos mis amigos juntos, volvería a estar bien con las personas a las que quiero, y volvería a cada puto momento que tengo vivido con ellos. Pero bueno, dicen que "cada año es un mundo" y el 2013 será muy diferente a este.

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